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Quién soy?... Cuál es el propósito de la vida?... Por qué existen desigualdades entre los humanos?... Y por qué el sufrimiento?... Qué sucede cuando morimos?... Existe Dios?... Hay un propósito o plan divino?...
La Ciencia observa y clasifica; la Filosofía especula; la Religión crea dogmas acerca de estos eternos interrogantes.
A través de la Teosofía podemos encontrar muchas contestaciones y lograr una comprensión, en expansión constante, de la naturaleza del ser y del existir en todos los niveles.

Puede seleccionar (clicando con el ratón) algunos de los siguientes ítems para mayores detalles:

Teosofía
Reencarnación
Programas
Unidad
Teosofía y Religión
Emblema
La Naturaleza del Hombre
La Sociedad Teosófica
Libertad de Pensamiento
La Ley Universal
Los Objetivos
Afiliación
Después de la muerte
La Sociedad no es


 
Teosofía

Teosofía es una palabra que deriva del griego y que significa “Sabiduría Divina”. Esta palabra fue usada originalmente por los filósofos alejandrinos, los Neoplatónicos, en el siglo III de nuestra era. Uno de los objetivos de la “Escuela Teosófica Ecléctica” fundada por Ammonio Saccas (que es también uno de los objetivos de la Sociedad Teosófica), fue el de demostrar la unidad de todas las religiones y reconciliar bajo un sistema de ética común, basado en verdades universales, a todas las creencias y naciones.

También existían en la antigua Escuela Teosófica Ecléctica tres proposiciones básicas que son compartidas por la Sociedad Teosófica hoy:

- La existencia de una esencia absoluta desconocida, omnipresente, e impersonal, que interpenetra y es raíz de todas las cosas, tanto visibles como invisibles.

- La naturaleza eterna e inmortal del espíritu del hombre el cual, siendo un rayo del Alma Universal es idéntico en esencia a ésta última.
- La posibilidad de que el hombre se haga Uno con lo Divino, trascendiendo sus limitaciones y participando de la Sabiduría Divina, que es Amor omniabarcante.

La Sra. Blavatsky le escribió en una oportunidad a un clérigo cristiano: “La Teosofía es la ciencia de todo lo que es divino en el hombre y en la naturaleza. Es el estudio y el análisis, dentro de lo conocido y lo desconocido, y por otra parte lo incognoscible (...) En su aplicación práctica ciertamente significa libertad (de pensamiento), autoconfianza, y autocontrol, coraje e independencia.

Sin embargo, es difícil decir qué es Teosofía puesto que comprende varios significados en distintos niveles. En principio se puede decir que es esa Sabiduría Divina de la cual se han expresado distintos aspectos por medio de varios Instructores Espirituales en las diversas religiones; y muchos sabios y filósofos de las distintas épocas, que se pusieron en contacto con esa Sabiduría por haber llevado el modo correcto de vida que conduce hacia ella.

En “The Theosophist”, la revista internacional de la Sociedad Teosófica, podemos leer que: “La Teosofía es el cuerpo de verdades que forma la base de todas las religiones, el cual no puede ser reclamado como posesión exclusiva de ninguna de ellas. Ofrece una filosofía que hace a la vida inteligible, y que demuestra la justicia y el amor que guían su evolución. Pone a la muerte en su lugar correcto, como un incidente recurrente en un vida sin final, que abre una vía de acceso a una más completa y radiante existencia. Restituye al mundo la Ciencia del Espíritu, enseñándole al hombre a conocer al Espíritu como su propia esencia, y a la mente y el cuerpo como sus servidores. Ilumina las escrituras y doctrinas de las religiones develando sus ocultos significados, y justificándolos ante el tribunal de la inteligencia, como también ante los ojos de la intuición.”

A lo largo del tiempo, personas que han ido teniendo vislumbres de la Sabiduría Divina han escrito libros, poniendo en palabras algunos aspectos de ésta, que pueden ser de gran valor. Pero no debemos perder de vista que los escritos son sólo una ayuda para aportarnos cierta comprensión y señalamientos de modo que cada uno de nosotros pueda poner a tono su vida para llegar a descubrir la verdadera Teosofía: aquella Sabiduría que brota desde dentro puesto se encuentra en la esencia de cada Ser Humano.

La Dra. Annie Besant, quien fue la Segunda Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica, escribió en su artículo ¿Qué es la Teosofía?: “Habéis de dirigiros hacia adentro, y no hacia afuera. Sumergíos sin temor en las profundidades de vuestro propio ser; buscad entre los pliegues de vuestro corazón el misterio oculto que bien vale la pena escudriñar, y allí, y sólo allí, encontraréis a Dios. Pero cuando allí os encontréis, veréis que el universo entero canta Su nombre y Su gloria. Hallad a Dios en vuestro Yo y lo veréis por doquier. Ésta es la verdad fundamental; la Verdad de las verdades. Ésta es la Sabiduría Divina que llamamos Teosofía”.

Esta Sabiduría, va transformando la propia perspectiva de la vida y brindando habilidad para desarrollar una acción correcta en la vida cotidiana, que esté a tono con las Leyes que rigen el movimiento de todo el Universo. Por esta razón es fundamental que el ser humano aprenda el modo de vivir para dejar que la Teosofía ilumine nuestra mente y corazón.

En referencia a esto la actual Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica, la Sra. Radha Burnier, dijo: “La palabra Teósofo tiene un sentido elevado. Se refiere a los que, por su modo de vida y contemplación se acercan cada vez más al Principio Divino (...) La Teosofía no es una simple ideología. Sólo cuando un miembro de la Sociedad Teosófica comprende la esencia de la literatura que lee o de la conferencia que escucha se convierte en una “benéfica fuerza de la naturaleza” (...) La Teosofía es, en realidad, aquella sabiduría viviente que surge de la observación y de la comprensión del proceso de la vida, no tan sólo a nivel físico, sino también a los niveles psicológico y aún más sutiles de la existencia. La sabiduría nace cuando la mente desecha sus preconceptos y limitaciones y alcanza a penetrar así en una nueva dimensión.”

Los miembros de la Sociedad Teosófica estudian estas verdades y los Teósofos se empeñan por vivirlas.
 
 

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Unidad

La Teosofía revela que el hombre es esencialmente un espíritu, siendo éste en realidad, una unidad inseparable del Espíritu Único Omnipresente que vitaliza toda materia. Este Espíritu ha sido reconocido por todas las grandes religiones bajo el nombre de Dios.

Aun la ciencia materialista, al desenmarañar los secretos del mundo de la materia -desde las partículas subatómicas hasta las galaxias- se está moviendo hacia la idea de que debe existir una unidad subyaciendo detrás de toda existencia.

El reconocimiento de esta Unidad de toda la vida tiene profundas implicancias en el modo en que el ser humano se percibe a sí mismo, y a lo que le rodea. Una profunda conciencia de la Unidad es la única base segura para que pueda nacer una moralidad universal de respeto, y la correcta visión para que nuestros actos dejen de producir el deterioro del medio ambiente y los conflictos nacidos por la intolerancia entre distintas nacionalidades, razas, posiciones sociales o religiones.

A medida que el hombre se va conociendo internamente internamente y su conciencia va ampliando los límites de su percepción y comprensión, se da cuenta de su identidad con esta Esencia Universal. Cada uno de nosotros puede ir dando pasos hacia esta Sabiduría cuya realización total es descripta por los místicos como liberación e iluminación.
 

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La Naturaleza del Hombre

El Ser Humano es una entidad muy compleja. En la literatura teosófica ha sido descrito como teniendo una naturaleza séptuple, que comprende: su cuerpo físico, una contraparte etérea, un principio de "vida" o "vitalidad", sus emociones, su mente (que comprende los niveles abstracto y concreto), los poderes intuitivos y la esencia espiritual.

El estudio, y la comprensión de sí mismo, a la luz de este conocimiento, puede brindarle la posibilidad de descubrir quién es realmente, y aprender a discernir en su naturaleza todo lo que es impermanente de aquello eterno en él. De este modo, por medio de la des-identificación con todo aquello que es limitado, puede dar paso a las facultades latentes en todo ser humano puro, como los elevados atributos del recto pensamiento, la voluntad altruista, el amor y la compasión, y la capacidad de dirigirse hacia la sabiduría. Las más elevadas facultades del hombre son aquellas por medio de las cuales él experimenta la Verdad en contraposición al simple hecho  de estar informado y especular sobre ella.
 

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La Ley Universal

Toda existencia está gobernada por leyes invariables. Estas operan universalmente y se aplican al hombre y a la naturaleza, tanto visible cono invisible.

El conocer que sustentando todo movimiento en el universo existe una ley de Armonía y justa compensación, nos permite vislumbrar que, si todo efecto es producido por una causa precisa, nada de cuanto nos sucede puede ser azaroso o injusto.

La profunda comprensión de esta ley da paso a una visión distinta de la vida, donde se deja de deslindar responsabilidades y sentirse atacado injustamente por el medio, y se comprende que toda experiencia es potencialmente una posibilidad de progreso en amor y sabiduría.

Descubrimos que realmente el desarrollo espiritual depende de nuestras propias decisiones y actitudes frente cada hecho de la vida, y que recibiremos exactamente lo que merecemos sin necesidad de reclamar nada, pero también sin la posibilidad que alguien pueda regalarnos algo que no hayamos ganado por nosotros mismos.
 
 
 

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Después de la muerte

El cuerpo del hombre muere y su alma, el mecanismo psíquico de conciencia entre el cuerpo y el espíritu, también es temporal. Pero el espíritu, o la unidad de conciencia individualizada, persiste inafectado por los cambios que sucedan en aquello que no es eterno.

Al morir tiene lugar un proceso en donde se asimila la experiencia de la vida que pasó y se extrae todo aquello que puede ser de utilidad para el desenvolvimiento espiritual. Luego el Ego (Yo) la parte inmortal en el hombre, con toda la experiencia útil extraída de su vida anterior, goza de un estado de renovación subjetiva hasta encontrarse otra vez preparado para una nueva vida terrena, donde seguirá desenvolviendo todas sus potencialidades y autoconciencia.
 

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Reencarnación

La Vida como una expresión del espíritu que está más allá de toda forma y condicionamiento, se manifiesta continuamente a través de la forma.

El Ser (espíritu) alterna con el no-ser (personalidad) de acuerdo con la ley cíclica universal. Las formas en las cuales la vida se manifiesta son temporales, mientras que la vida misma –el espíritu o esencia, que es eterno– se "particulariza" a sí mismo en el hombre como una unidad individual de conciencia.

Esta unidad despliega sus poderes espirituales tomando sucesivamente cuerpos físicos, pasando del nacimiento a la muerte y nuevamente al nacimiento, multitud de veces.

La naturaleza del individuo en cada encarnación, su "personalidad" y circunstancias, están determinadas por sus acciones y experiencias en vidas previas, y el modo en cómo reaccione a las circunstancias actuales, determinará cuáles serán las condiciones de su futuro nacimiento. Ésta es la ley de acción y reacción, una ley de justicia, llamada “Karma” en el Oriente, que rige todo el proceso de evolución con justicia absoluta.
 
 

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Teosofía y Religión

La religión con sus dogmas y fe ha ofrecido a todas las razas una meta a las aspiraciones de los hombres, sosteniéndolos, ayudándolos, en cuanto a sus necesidades internas, guiando sus pasos a través de la vida.

Sin embargo, con el correr del tiempo, la religión como institución organizada ha derivado hacia la idea de la aceptación mecánica del dogma. El dogma es para el que no interroga, para el que prefiere permanecer ignorante; es una negación de la responsabilidad individual del hombre.

El estudio de la Teosofía, de la Unidad que yace oculta en todas las religiones, puede revelar la esencia espiritual de toda vida y alienta a que el hombre busque la Verdad por sí mismo, siguiendo sus más elevadas intuiciones.

La Teosofía se encontrará al investigar profundamente en las enseñanzas originales de todos los fundadores de las grandes religiones del mundo.
 

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La Sociedad Teosófica (S.T)
 

“El primer objetivo de la S.T. es la Filantropía. El verdadero Teósofo
es un filántropo:‘no vive para sí mismo, sino para el mundo’. Esto,
y la filosofía, la correcta comprensión de la vida y sus misterios, le
darán la base necesaria y le mostrarán el camino correcto a seguir.”
Mahatma K.H.
La S.T. Fue fundada en el año 1875. En ese tiempo se la tildó de peligrosa y revolucionaria; no obstante, fue apoyada por intelectuales, hombres y mujeres mentalmente espirituales y de pensamiento de avanzada.

Hoy la Sociedad Teosófica tiene alcance mundial. Posee una Sede Internacional establecida en Adyar, Chennai India. Existen, además, 46 secciones nacionales, cada una de las cuales está compuesta por grupos de estudio llamados Ramas, las que son autónomas.

La Sociedad como tal no tiene ningún credo en especial, ningún cuerpo de creencias obligatorias; sin embargo, sus miembros simpatizan con sus tres objetivos.
 
 

"La S.T. es un instrumento para producir la regeneración y una nueva mente humana."

                                                                                   Radha Burnier


Que es La Sociedad Teosófica?
Profundizando en esta pregunta, la Sra. Radha Burnier decía en su libro "Regeneración Humana":

La característica especial de la S.T. se deriva de la aceptación de que el ser humano es un ente complejo que funciona en diferentes niveles: físico, emocional, mental, intelectual, moral y espiritual.
Debe comprenderse el ser humano completo para producir la regeneración. No hemos de limitarnos solamente al bienestar físico del hombre, o a los avances en el
campo intelectual.

El carácter más bien sutil de la Sociedad es también un problema, en cierto modo. Si tuviera un carácter más fácilmente definible, sería fácil comprender y explicar qué es la Sociedad. Por el hecho de tener un trabajo más bien complejo y amplio,
es difícil ayudar a la gente a comprender cuál es su trabajo.

La S.T. es una fraternidad mundial no sectaria de personas que están buscando seriamente el camino para que toda la humanidad alcance un verdadero estado de felicidad." Diversos elementos extraídos de las religiones, filosofías y ciencias están
involucrados en la búsqueda de ese camino. No obstante, ninguno de ellos está resaltado y en todo caso deben ser tomados como hipótesis a verificar.

Analicemos esto con mayor profundidad: la S.T. no es una sociedad religiosa. No tiene Iglesias, Sacerdotes ni gurúes, no posee escrituras consideradas sagradas ni un dogma de fe. Tampoco practica algún tipo de rito ni establece un culto que
separe a las personas. Por el contrario, es el punto de encuentro en donde sus miembros, de las más variadas religiones y creencias a lo largo del mundo, aúnan sus esfuerzos en nombre de lo que todos tenemos en común -La Vida Divina-
respetando todas las creencias y aprendiendo de cada una de ellas. En la S.T. se estudian e investigan las distintas religiones en forma comparada, más allá de que sus miembros puedan o no sentirse identificados con Jesús, el Buddha, Zoroastro,
Mahoma, o cualquier otro gran Ser que haya realizado alguna labor en el mundo. Cada uno puede seguir perteneciendo a su propia religión, si así lo desea, pues esto es independiente del Trabajo Teosófico siempre y cuando se muestre respeto por
cualquier otra opinión. Con respecto a esto la Dra. Annie Besant decía : "La Teosofía nos pide que vivamos nuestra religión, no que la dejemos".

La S.T. también tiene una perspectiva filosófica que no se limita a una escuela en particular, sino que, del modo antes descripto, estudia y compara las distintas filosofías rescatando de cada una de ellas aquello que contribuya a nuestra propia
comprensión y a tornarnos más altruistas e inegoístas.

Por otro lado, existe además un elemento científico, ya que nuestro concepto del universo no es irracional y muchas explicaciones de la ciencia nos permiten comprender el funcionamiento del mismo. En este momento se está dejando la
materialista teoría mecanisista de Newton y se comienza a inquirir en conceptos mucho más "reales", desde la teoría de la relatividad de Einstein y el advenimiento de la mecánica cuántica. No obstante admitimos que hay profundidades que
trascienden lo racional, consideramos que la mente tiene su propio papel en el desarrollo espiritual por medio de la comprensión, siempre que se mantenga abierta a examinarlo todo sin conclusiones preconcebidas, dogmas o deseos personales que distorsionen la percepción del conocimiento.

"El equilibrio entre todos estos elementos proporciona a la S.T. su carácter" dijo R. Burnier, pues tanto la religión, como la filosofía y la ciencia forman el camino hacia la Verdad y no son antagónicos sino complementarios.

En nuestra Sociedad, no intentamos imponer ningún dogma ni principio a los miembros; a cada individuo se le confiere la libertad de investigar, de ver qué es aceptable para él en el momento presente. "Creemos en la investigación, en la búsqueda del camino para experimentar la Verdad. Hay una aparente debilidad en este planteamiento, pero en realidad confiere fortaleza."

Cada uno de nosotros es distinto y podemos sentirnos más atraídos por alguno de estos tres aspectos de la Verdad que por otros, según sea nuestra naturaleza mística, científica, filosófica... por tanto, cada cual puede necesitar distintos caminos para
crecer, para llegar a ser seres humanos más fraternos. Esta libertad de los miembros, sólo es limitada por el principio de la fraternidad. "Sería más fácil decir: esto es la Teosofía; acéptalo y como buen estudiante que ha aprendido su lección, repítela a
los demás. Pero ese no es nuestro modo de proceder."

La Libertad y la Fraternidad son los pilares fundamentales de la S.T.; y el anhelo sincero y desinteresado por la Verdad, lo que une a sus miembros.

Entre los miembros normalmente se maneja un cuerpo básico de enseñanzas que son parte de la Teosofía, sin ser expuesto para aceptarse en forma de dogma. Estos conceptos representan los principales temas de estudio sugeridos. Sin embargo, la
actitud del teósofo debe ser la de buscar la Verdad en todo lo que lo rodea, y no limitarse a esta visión necesariamente incompleta del Universo y de su funcionamiento.

Por otro lado, de ningún modo la S.T. afirma poseer la Verdad en exclusiva o ser la única organización "inspirada" a través de la cual se hayan enunciado los grandes principios. Su particularidad es que intenta establecer la Fraternidad Universal sin ningún tipo de distinción religiosa, ideológica, etc., y que en ella existe la libertad de pensamiento como una resolución oficial, ofreciendo un espacio con todos los elementos necesarios para investigar y construir así nuestro camino de crecimiento. En este sentido, ninguna de las actividades debe dar como resultado una mente cerrada, o que deje que los demás piensen por ella declarando cuál es la verdad.

A través de los años transcurridos desde la fundación de la S.T. miembros como la Señora H.P. Blavatsky nos legaron obras de inmensa sabiduría; sin embargo, según esta resolución oficial, ni H.P.B. ni ninguna otra persona es autoridad cuyas palabras
deban ser aceptadas por todos los miembros como una verdad.

Lo que algunas personas han dicho puede ser muy valioso, pero todo se expone a la consideración individual. Cada presentación debe ser investigada, meditada y experimentada en nuestra propia vida; y si luego descubrimos que (al menos
para nosotros) tiene sentido, en ese momento adquiere real significado. Con respecto a ésto, el Sr. C.W.Leadbeater decía que "una verdad sostenida sin ninguna base propia, es una superstición".

Podemos decir que la S.T. está compuesta por estudiantes cuyo lazo de unión no está en la profesión de un credo común, sino en la aprobación de sus objetivos, y en su deseo de investigar la Teosofía y de realizar una transformación interna que les
permita vencer el egoísmo. Como su asociación se basa en el fundamental respeto del derecho a la libre investigación, los miembros tienen la libertad de aceptar, rechazar, o reinterpretar las enseñanzas de acuerdo con su propio y personal entender.

Debe quedar claro que la S.T. no hace Teósofos. Esto es un trabajo interno y personal que nadie puede hacer por nosotros, como tampoco puede alguien alimentarse por nosotros. El Teósofo se forma a sí mismo en el laboratorio de la vida asimilando
las experiencias que le proporcionan los acontecimientos, para lograr la transformación interna.

Dentro de la S.T. hay quienes lo logran y quienes no, pero ella mantiene sus puertas abiertas a todos los que quieran intentarlo.

Es el trabajo de cada uno de nosotros el llegar a ser "verdaderos teósofos" y ayudar a los que están a nuestro alrededor a lograrlo también en un marco de comprensión y fraternidad.
 

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Los Objetivos

Formar un núcleo de la fraternidad universal de la humanidad, sin distinción de raza, sexo, casta o color.

Fomentar el estudio comparativo de religión, filosofía y ciencia.

Investigar las leyes inexplicadas de la naturaleza y los poderes latentes en el hombre.

Aunque la palabra Teosofía no se menciona en estos objetivos, su estudio está implícito en los tres. La Sociedad ofrece las enseñanzas de la Teosofía en su antigua y moderna expresión, la que los miembros están en libertad de aceptar, rechazar o
interpretar de acuerdo a su propia comprensión. La libertad de pensamiento y expresión es objeto de la mayor importancia en la Sociedad.

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La Sociedad no es

Declarar lo que la Sociedad Teosófica "no es" se hace necesario porque la Sociedad ha sido identificada con ciertos tipos de actividades y, aunque puede sentir simpatía hacia ellas, no es su propósito especializarse en esos campos.

No está destinada a ser una sociedad filosófica.

Tampoco algún estamento científico (porque no puede limitarse sólo al plano físico de investigación).

No es una entidad filantrópica en el sentido exacto, que practique la caridad externa.

La Sociedad no se identifica con ninguna religión en particular, por lo tanto, no es secta religiosa.

No es una sociedad con particulares rituales o ceremonias, no posee enseñanzas con prácticas o métodos para el desarrollo psíquico o espiritual.

No es una organización espiritista.

No es una sociedad de curaciones o de bienestar social.

No es una organización vegetariana.

No es una sociedad política en ningún sentido y no aboga por ningún sistema social o financiero en particular.

Su propósito fundamental es producir filántropos sabios y activos; la vida provee multitud de oportunidades para servir.
 
 

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Programas

Las reuniones de miembros se realizan ya sea por medio de exposiciones, o reuniones de estudio e intercambio de ideas. También se ofrecen conferencias públicas sobre temas teosóficos en fechas que se dan a publicidad, y reuniones especiales para aquellas personas que desean plantear interrogantes.
 

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Literatura Teosófica

La obra literaria de la Sociedad Teosófica durante casi 100 años ha sido de gran valor para sus miembros y para aquellos que no lo son.

Pueden mencionarse las obras monumentales de su fundadora, la Sra. H. P. Blavatsky, constituidas por "La Doctrina Secreta", "La Clave de la Teosofía", "Isis sin Velo", "La Voz del Silencio", etc., las que revelan una profunda erudición y espiritualidad.

Entre otros grandes libros figura "El Mundo Oculto", del Sr. A. P. Sinnet, el que ha tenido una amplia circulación mundial; "La Carta de los Maestros a A. P. Sinnet", publicas después de su muerte, donde se tratan temas ocultos profundamente metafísicos y filosóficos. "La Sabiduría Antigua", de la Dra. A. Besant y "Un Texto de Teosofía", de C. W. Leadbeater, verdaderos compendios de enseñanza teosófica, los que sirven como introducción a los profundos trabajos de la Sra. Helena P. Blavatsky.

Los símbolos que aparecen en el emblema de la Sociedad Teosófica han sido usados desde muy remotas edades para expresar conceptos profundamente espirituales y filosóficos. Se encuentran en una variedad de formas en las grandes religiones del mundo y en culturas diversas. Su estudio llevará al investigador serio a contemplar algunos de los más hondos misterios de la existencia.
 

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Afiliación

Las solicitudes de admisión se realizan siempre a través de la secretaría de las Ramas o directamente al Secretario General de la Sección, en caso de localidades donde no existan Ramas. Se requiere la firma de dos personas, miembros de la Sociedad; si esto no es posible, el Secretario mantendrá una entrevista personal con los interesados. En la Sede Central de la Sociedad o en las Ramas locales puede obtenerse una detallada información sobre el particular.


 
 
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